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La franja de tierra que se extendía desde
el nordeste de España hasta las canarias era conocida en la antigüedad
como Tartesos o el reino de Osiris. Tar como ya sabemos es una partícula
que se añade a todo lo que se ubica al oeste, y en efecto de Tartesos
se cuenta que se hallaba más allá de las columnas de Hércules
siendo la colonia más al oeste del mundo conocido. Más allá
estaba el abismo atlántico y el reino de los Muertos.
Al oeste donde se ve en el horizonte nocturno la estrella sirio el can
mayor y las constelaciones de Orión el cazador y Tauro.
Ambas constelaciones Orión y Tauro al igual que sirio desaparecen
temporalmente en el horizonte. La imagen que nos ofrecen es por tanto
la de un cazador junto a su perro dando caza a un toro.
Mitra fue el dios más conocido del panteón Persa-iraní
puesto que su culto se extendió rápidamente por occidente
siendo sumamente venerado en el imperio romano. La traducción del
nombre de Mitra es <<Pacto o contrato>> y suele ser representado
dando muerte a un toro mancornado en el suelo junto a su perro.
El culto a Mitra estuvo muy arraigado en las colonias romanas como la
ibérica tanto es así que se equiparaba a en adeptos al culto
cristiano cuando no los superaba, por este hecho fue que cuando el emperador
Constantino se decanto por acogerse al cristianismo no lo hizo sin sopesar
la opción del mitranismo y al final eligió la primera opción
solo por conveniencias políticas.
Mitra es el encargado del orden cósmico y el guerrero defensor
de la humanidad y de la ley.
De su antigua veneración hoy día en la península
ibérica queda el sacrificio del toro convertido en la pantomima
actual que es el toreo.
El sacrificio del toro en el mito persa tiene el igual valor que el sacrificio
de Jesús en el cristianismo. Los toros como los bueyes eran las
posesiones más preciadas que se pudieran tener, por ello se sacrificaba
el 25 de diciembre la fecha del nacimiento de Mitra a un toro siendo el
día en el que el día comienza de nuevo a alargarse. Su sacrificio
tenia como objeto fertilizar la tierra con su sangre y traer la inmortalidad
a los fieles. Emulando así lo acaecido cuando Mitra sacrifico al
toro pues de su sangre brotó el pan y y la vid, esto es el cuerpo
y la sangre de Jesucristo y como el sacrificio de Jesús, el sacrificio
del toro de Mitra trajo la redención de los pecados de los hombres.

Mitra
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